Exclusivo
FINANZAS PúBLICAS

El gobierNito y el presupuesto

Entiendo que al señor presidente le ha hecho clic la idea de considerar el cambio del año fiscal de la República a uno que sea desde el 1 de octubre al 30 de septiembre de cada año, ya que tiene todo el sentido del mundo, principalmente al estado actual en que recibe las finanzas públicas.

Durante la etapa de transición confirmaron lo que a todas luces era de conocimiento general: que las finanzas públicas estaban hechas leña, que el remanente del presupuesto de julio a diciembre 2019 era totalmente irreal, que la información suministrada era incompleta y que se auguraban tiempos difíciles. Estaba claro que la irresponsabilidad fiscal proyectada sobrepasaría los límites legales y habría que recurrir a la famosa curita de solicitar una dispensa del cumplimiento. Falta de iniciativa: ¡más de lo mismo!

Es irónico que el MEF saliente pronosticara que las recaudaciones del mes de junio de 2019 serían mayores que las de junio del año anterior, pero eso no sería indicativo de la situación verdadera del déficit, pues simplemente han continuado con la política de no pagar cuentas y quién sabe qué ingresos ficticios crearon para mejorar los ingresos del Estado en el mes de junio de 2019.

El gobierNito está mencionando, en lo que se refiere a la administración presupuestaria remanente, que piensa reestructurar el presupuesto recibido, que a todas luces es irreal. Para esto vendrían los traslados de partidas de proyectos no ejecutados o saldos, la mentada contención del gasto, que no ha sido otra cosa que no pagar las deudas, y la contratación del mago Houdini para enfrentar con éxito el desbalance de las finanzas públicas.

Aterricemos y a ponerse a trabajar para implementar el cambio del año fiscal a uno que empiece el 1 de octubre de 2019 al 30 de septiembre de 2020, y así sucesivamente. En materia presupuestaria no hay mucho que se pueda hacer en los 3 meses del 1 de julio al 30 de septiembre y habría que trabajar con lo que dejaron, pero, ¿por qué tener que vivir los tres meses siguientes del período de mayor recaudación con un presupuesto espurio? Entendamos que el presupuesto es una ley y que se cambia con otra ley, y nuestra violada Constitución no tiene absolutamente nada que ver con este tema, dicen los entendidos.

La mecánica para el cambio es sencilla, pero ambiciosa, pues requeriría esfuerzos extraordinarios por parte del equipo técnico gubernamental, que capacidad la tiene sobrada. Hacer un nuevo presupuesto para el año 1 de octubre de 2019 al 30 de septiembre de 2020 que le permita funcionar adecuadamente al Estado. Ya hay cifras preliminares del presupuesto 2020 que tendrían que ser revisadas y agregadas a las de septiembre, octubre a diciembre 2019 para preparar el nuevo presupuesto del año fiscal, que además tendría que ser presentado y aprobado por la Asamblea antes del 30 de septiembre de 2019.

Esta medida permitiría al señor presidente cumplir con sus promesas de campaña lo mas rápido posible, y manejarse dentro de la verdadera capacidad financiera del Estado.

El autor es ciudadano


Última Hora

  • 05:03 El Canal de Panamá y la geoeconomía: lucha de gigantes en la cintura de América Leer más
  • 05:02 El doble terremoto de Venezuela en cifras Leer más
  • 05:01 Mucho más que fertilidad: el poder oculto de las hormonas femeninas Leer más
  • 05:01 El alcalde Mayer Mizrachi confirma que tiene 16 asesores Leer más
  • 05:00 ‘No le temo a auditorías’: candidata a la rectoría de la UP, Migdalia Bustamante Leer más
  • 05:00 Dante en Ucrania - Reclutadores rusos en Berlín: la historia de un panameño Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: Primero están los ciudadanos Leer más
  • 05:00 ‘Es un proyecto inconsulto’: alcalde de Santa María sobre polémica cárcel en Divisa  Leer más
  • 05:00 Tal cual Leer más
  • 04:50 Opciones para diversificar con un enfoque conservador Leer más