El consenso de los científicos y técnicos que estudian el clima y temas afines, considera que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos tiene siempre la última palabra en esta temática . Me parece, humildemente, que esto no siempre es preciso. Ellos son los expertos en cuestiones del estado del tiempo; o sea, en cuanto a lluvias y sequías.
La NOAA comete un gravísimo error, el cual repiten algunos de los científicos que profesan ser sus seguidores. Los científicos expresan, cual radicales extremistas fundamentalistas, que… “la Luna no tiene nada que ver con las lluvias”.
Este gravísimo error de los científicos se basa en los conceptos que plantea la NOAA.
La Oficina de la Atmósfera de Estados Unidos o NOAA, sostiene que cuando las temperaturas de las aguas superficiales del océano Pacífico se enfrían, viene un fenómeno de La Niña, con la presencia de lluvias. Y que cuando suben las temperaturas de las aguas superficiales del océano Pacífico, se presenta un fenómeno de El Niño; caracterizado por sequías.
Pero la NOAA y los científicos no toman en consideración las causas del enfriamiento o calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico.
Por informaciones de la NOAA, los científicos nos comunican que las temperaturas de las aguas superficiales del océano Pacífico están “neutrales”, y que, por lo tanto, tendremos un año normal de lluvias para 2018.
La omisión de la NOAA y de muchos científicos, es que no toman en consideración las fuerzas de atracción de la Luna sobre la Tierra. Todos los años, en el hemisferio norte, se presenta el caluroso verano, durante los meses de junio, julio y agosto.
Las mayores fuerzas de atracción de la Luna sobre la Tierra se deben a los perigeos, que son los puntos de la órbita de la Luna, en los que existen menos distancia con respecto al centro de la Tierra. Estos perigeos, durante los próximos meses de junio, julio y agosto, moverán vientos calientes que provocarán sequías y el calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico.
Ya verán ustedes que, a más tardar para junio, la NOAA informará de la presencia de un “inesperado” fenómeno de El Niño.
¡Y los científicos formarán su alharaca!
El autor es ingeniero agrónomo