Existe un concepto denominado Zona Azul, llamado así por el color de tinta que usaron al marcar los lugares estratégicos en el mapa global. Pero, más allá del color azul de su designación, el concepto es fascinante.
Las Zonas Azules se refieren a cinco regiones alrededor del mundo, donde las personas son extremadamente longevas, pero lo más impresionante es que viven largas vidas de una manera saludable, productiva y de calidad. Las cinco zonas azules naturales identificadas alrededor del mundo son: Cerdeña-Italia, Okinawa-Japón, Ikaria- Grecia, Loma Linda-California y la Península de Nicoya en el hermano país de Costa Rica.
Los factores comunes que tienen estas zonas incluyen la alimentación, socialización, movimiento, contacto con la naturaleza y el concepto de familia.
Algo que se ha identificado en estas áreas del mundo, es que el movimiento, como caminar diariamente para cumplir los quehaceres diarios, incluyendo subir lomas y escaleras, es primordial. Mantener nuestras piernas fuertes, ayuda a prevenir ciertas enfermedades, incluyendo algunas del cerebro como la demencia.
El estilo de vida comúnmente asociado a las zonas azules incluye los siguientes conceptos esenciales:
- Mantenerse en movimiento de manera natural, como caminar, bailar, hacer jardinería.
- Sentido de propósito, tener un objetivo en la vida, como abogacía por un tema en particular, educación continua o apoyo a su comunidad.
- Tomar tiempo personal para uno mismo, como descansar, desestresarse, meditar o rezar.
- Dejar de comer a penas se llega a la saciedad para evitar comer demasiado.
- Que la mayoría de los alimentos consumidos sean frutas, vegetales, cereales integrales, y leguminosas como lentejas, frijoles y porotos. Dejar la carne para una o dos veces al mes. Y, como proteína animal, los productos del mar son recomendables, como pescados y mariscos.
- Mantener un enfoque positivo hacia la vida, espiritualidad o sentido de comunidad.
- Socializar con familiares y amigos, especialmente viviendo cerca. Priorizar la familia, incluyendo niños y adultos mayores. Recordar a nuestros ancestros.
- Mantener cerca a personas que también sean positivas, solidarias y practiquen hábitos saludables.
Realmente, son pasos alcanzables los de las zonas azules, no hay nada tan complicado. Aquellas costosas dietas y ejercicios no son del todo necesarias para vivir una vida saludable.
Existen ciertos lugares, como Singapur, considerada una sexta zona azul, que fue creada. Es decir, no es zona azul de manera natural, sino artificial. Esto se logró a través de acceso a comida saludable, imponiendo impuestos a comida chatarra y ultraprocesada, desarrollando lugares de esparcimiento físico y social, y rodeando las ciudades de áreas naturales, entre otras medidas clave.
Se trata de vivir de manera activa, productiva, positiva, en comunidad y con calidad de vida.
Entonces, ¿cómo podemos traducir estos conceptos a nuestro país? Realmente, es como nuestros abuelos generalmente vivían sus vidas, ellos sabían lo que hacían.
Evitemos la comida ultraprocesada, intentemos comer lo más natural posible. La mejor manera de lograrlo es cocinando en casa.
En cuanto a comida, tenemos la gran suerte de vivir en Panamá. Un país rodeado de mar, con abundancia de peces, y también de frutas y vegetales tropicales. Evitemos comer tanta comida frita. Aprovechemos el lugar donde vivimos.
Contamos con transporte público, el cual puede ayudarnos a movilizarnos. Y, dentro de lo que podamos, intentemos caminar lo más posible.
La vida en familia y con amigos, es una que siempre ha caracterizado a los panameños, sigamos promoviendo esta conexión social, de manera positiva y saludable.
La salud mental y el cerebro son sumamente importantes. Podemos protegerlos al mantenernos activos, conectando con nuestra comunidad, iniciando nuevos pasatiempos, aprendiendo un nuevo idioma, bailando, haciendo jardinería y estando en contacto con la naturaleza.
Si tomamos unos momentos para pausar la vida acelerada que nos consume, estar en familia, cocinar en casa, cuidar nuestra comunidad y a nuestro país, podemos encaminarnos a vivir de manera más longeva con salud. Esto a la vez nos ayuda ser mejores hermanos, hermanas, hijos, padres, ciudadanos y trabajadores productivos.
Encaminemos nuestras vidas a una más saludable, hagámoslo por nosotros y nuestras familias. ¡Hagamos de Panamá una zona azul!
La autora es doctora en salud pública.

