Leo atónito nota de “buena conducta” de Álvaro Uribe, dirigida al juez Edwin Torres en defensa del prófugo Ricardo Alberto Martinelli, encarcelado en Miami, EU. Luego de su lectura, aun sin salir del asombro, medito y concluyo; es verdad, Dios los cría y el diablo los junta.
Busco en la historia recién pasada razón de semejante exabrupto de Álvaro Uribe, que lo conduce a caer tan bajo, ¿dinero, profunda amistad, agradecimiento, afinidad moral?... Encuentro dos razones; una agradecimiento por darle refugio por cuatro años a María del Pilar Hurtado, jefa del DAS, acusada de pinchazos en beneficio del gobierno de Álvaro Uribe, quien era su jefe inmediato y sobre quien pesan acusaciones de haber ordenado los pinchazos. María del Pilar Hurtado, luego de ser extraditada por Panamá a Colombia fue condenada a 14 años de prisión por implementar escucha y grabación de conversaciones de adversarios políticos, periodistas y otros… Les suena familiar, pues es lo mismo que hizo el gobierno de Martinelli.
Sospecho, habrá contribuido Hurtado con entrenamiento a miembros del Consejo de Seguridad de Ancón, en actividades de espionaje de escucha, grabación y seguimiento; a adversarios políticos, periodistas que denunciaron corrupción y empresarios que se negaban a venderle sus negocios. Conocería su jefe Álvaro Uribe de las actividades ilícitas de María del Pilar en Panamá… A pesar de múltiples denuncias en su contra, Uribe ha capeado muy bien la justicia, y al igual que Martinelli ha logrado con leguleyadas prolongar su enjuiciamiento, con la única diferencia que él (Uribe) no salió huyendo de su país…
Percibo que la segunda razón de la cartita en defensa del prófugo de Miami es por afinidad moral, lo que se traduce en la ausencia de moral y ética.
Escapa a mi comprensión que Uribe desconozca los graves y muy bien documentados cargos que pesan sobre Martinelli, y más aun que crea que su cartita de buen comportamiento influirá en algo la decisión del juez Torres, esa ilusión es producto precisamente de su amoralidad por cuanto que en Colombia con toda seguridad esta cartita surtiría los efectos que pretende Uribe, o sea corromper la justicia en favor del prófugo Martinelli… Fíjense en lo más absurdo de su cartita, sugerir que el preso de Miami es perseguido políticamente, cuando él salió de Panamá en busca de refugio en el Parlacen y luego voló en su avión a Miami.
Todo voluntariamente y cuando no eran conocidos, solo eran sospechas, sus múltiples actos de corrupción. Sin embargo, su conciencia le decía que pronto serían de conocimiento de la justicia, y al no lograr establecer contacto con importantes funcionarios de la nueva administración, con el fin de que hicieran ojos ciegos a sus actos de corrupción, reitero, voluntariamente toma la decisión de huir, a donde él consideraba le debían “favores”.
Señor Álvaro Uribe, Martinelli no es perseguido político, salió huyendo en acto de cobardía supina, no quería enfrentarse a la ley. Con su cartita de “buena conducta” usted se suma a los de parche en ojo y loro en el hombro, los honestos no se esconden y tampoco huyen. Cuando Lucifer cayó no cayó solo, hay confesiones y señalamientos de participantes y testigos en graves actos de corrupción. Porque cree usted que la justicia de Suiza denunció pagos injustificados de 10 y 9 millones de parte de Odebrecht, por favores en licitaciones, a favor de los dos hijos de Ricardo Martinelli Berrocal, Odebrecht así lo confesó... ¿Está la justicia Suiza persiguiendo políticamente a Martinelli y sus hijos?
Usted comete craso error al defender a Martinelli, creo que usted está actuando en contra de su conciencia por agradecimiento y afinidad, exponiendo el buen nombre de sus hijos y nietos por alguien que no se lo merece…
La historia y los hechos pronto le darán sentido y sentencia a mis comentarios.
Así lo percibo, así lo escribo.
El autor es ciudadano