Un gran relajo han armado los políticos tradicionales, luego de que el Tribunal Electoral informara que no existe impedimento alguno para que estos puedan correr como independientes o por la libre postulación en los comicios de 2024. Hay políticos, comprometidos hasta la médula con sus respectivos partidos, que aspiran a curules, alcaldías, incluso, hasta querían ir por la Presidencia de la República, desvirtuando el hecho de que la figura de la libre postulación fue pensada para los que no quieren postularse a través de un partido político. Algunos, en su afán de obtener simpatías de los electores, han convertido la mesa única de negociaciones en trampolín para lanzar sus aspiraciones políticas, demeritando el propósito de lo que allí se discute. Todo ciudadano tiene derecho a buscar un cargo en la administración pública –por vía de la libre postulación o partido político–, pero es de mal gusto usar foros de este y de tipos similares para afincar sus aspiraciones. Ello deja un mal sabor, tan malo, como el que dejan los militantes de un partido al postularse como independientes. En conclusión, la figura de la candidatura por la libre postulación necesita regularse o cambiarse para definir claramente su propósito.
Hoy por hoy
01 ago 2022 - 04:56 AM