El presupuesto del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes) solo genera suspicacias. La institución promueve la construcción de obras que sobrepasan los $170 millones, solo entre 2021 y el presente. Deberíamos esperar, con tal cantidad de fondos e inversiones, que Panamá sea una potencia deportiva, cuando estamos lejos de serlo. Pero llama la atención que estas inversiones se hayan hecho en plena pandemia, cuando el Gobierno no puede balancear el presupuesto si no es con deuda y cuando no había presupuesto para pagar al personal de Salud. Realmente, el sentido de oportunidad de nuestros funcionarios no puede ser peor, ya que habiendo tantas otras necesidades, se destinan cuantiosos fondos a obras que pueden esperar a que el país levante su economía, diezmada por la pandemia. Pero, como costumbre, pesa mucho más presentar al pueblo hierro y concreto que mejorar escuelas y hospitales o contratar personal idóneo para cargos que actualmente ocupa personal incompetente. Solo este año se han adjudicado obras por $140 millones, bajo la gestión de un diputado que dejó la Asamblea Nacional, pero con muy buenas relaciones con el Vicepresidente de la República. Lo dicho: esto solo genera sospechas.
Hoy por hoy
11 ago 2022 - 04:30 AM