Las parrandas llegan a su fin. El programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social (CSS) se quedará sin fondos para pagarle a pensionados y jubilados en 15 meses –es decir, antes de finalizar el próximo año–. El peor escenario: endeudados hasta la coronilla; con una crisis económica de la que no salimos; con ahorros mínimos; con un déficit fiscal que crece en vez de disminuir; con cero contención del gasto; con el desempleo en su peor momento, y con protestas callejeras (ahora en pausa) por la corrupción y el alto costo de la vida. Es la tormenta perfecta. El informe actuarial entregado a la junta directiva de la CSS desnuda una verdad que no enfrentaron ni esta ni las dos últimas administraciones gubernamentales. Se ocultaron detrás del aparente progreso, barriendo sus desaciertos bajo el tapete. Por desgracia, le tocará a este gobierno tratar de salir del atolladero, pero sus funcionarios son una pila de incompetentes y codiciosos. Si el presidente de la República quiere atender el problema, tendrá que contratar verdaderos especialistas, porque los que tiene son, en su mayoría, charlatanes y aduladores que, aunque reciben un salario, no han invertido un minuto de su tiempo en solucionar esto.
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Hoy por Hoy
27 ago 2022 - 05:04 AM