Luego de darse a conocer el número de personas que apoyan las candidaturas por la libre postulación, es inevitable sospechar que detrás de estos personajes que aspiran a la Presidencia hay maquinarias partidistas apoyándolos. Significa que el espíritu de la ley es irrespetado, pues esta figura fue creada como alternativa para el votante que no quiere apoyar a los candidatos de los partidos políticos. Los que encabezan las preferencias con más firmas casi todos tienen un partido detrás, incluso, movimientos evangélicos unidos para formar un partido con raíces religiosas. Es obvio que el electorado es visto en muchos casos como alguien al que hay que coquetear con engaños, empezando con su propia autodenominación de “independientes”. Y no es que todos los que integran un partido sean malos, pero, ¿por qué desvincularse públicamente de sus respectivos colectivos, cuando en el fondo siguen siendo dependientes de estos? Por fortuna, el Tribunal Electoral ha puesto a disposición de la población toda la información relevante de cómo avanza la recolección de firmas de cada aspirante. Que cada quien saque sus propias conclusiones.
Hoy por hoy
30 ago 2022 - 05:01 AM