Durante varias semanas, la mesa única de diálogo en Penonomé ha sido el foro en el que varios sectores han expresado su disconformidad con la situación y se han llegado a acuerdos en temas de importancia, aunque tales consensos solo son parches para los graves problemas estructurales que tiene el país. Pero estos sectores que actualmente están representados en la mesa del diálogo no son los únicos con derecho al disenso y a proponer soluciones. Muchos sectores esperan que los que están sentados ahí compartan la silla con otros con los mismos derechos que ellos tienen; algunos seguramente con más conocimientos o experiencia. No se trata de monopolizar el diálogo; se trata de que todos los panameños tengan la oportunidad de expresarse y de hacer propuestas. Entonces, ¿por qué se hace todo lo posible para impedirlo, extendiendo el tiempo de discusión de temas que ya han sido abordados? Los intermediarios del diálogo ya deberían tomar acciones, a fin de salvaguardar los derechos de todos, sin que esta mesa se preste para privilegios, que es, precisamente, lo que reprochamos todos: que hay panameños favorecidos en detrimento de otros. Esperamos que la mesa del diálogo no sea uno de esos escenarios para privilegiados.
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07 sep 2022 - 05:02 AM