Quizá al alcalde capitalino no se le puede culpar de haber causado los problemas territoriales y de urbanismo que afronta el distrito, pero lo que es innegable es que no parece tener el menor interés de resolverlos. Y ahora la Corte Suprema parece empeñada destruir lo poco que se había avanzado en el adecentamiento de uno de los principales corregimientos del país. El plan de ordenamiento territorial de San Francisco era una herramienta pionera, un instrumento único en su género, elaborado con la participación de los propios ciudadanos afectados y especialistas técnicos, a fin de procurar los mecanismos para poner un alto al descontrol en temas que afectan la calidad de vida de los residentes, como cambios de zonificación y construcción en zonas de riesgo. Cuando el plan fue demandado ante la Corte, la Alcaldía de Panamá ni se inmutó en defender su contenido y hacer valer el esfuerzo de tanta gente comprometida con el tema. Es la misma Alcaldía que el año pasado le metió un puntapié a ese documento, al aprobar un plan de ordenamiento territorial (POT) para todo el distrito, inconsulto y con disposiciones que todavía buena parte de la ciudadanía desconoce. Como muchos aspectos definidos en el plan demandado se mantenían pese al nuevo POT, era necesario que la Corte se encargara de hacerlo trizas de una vez. Misión cumplida.
Exclusivo
Hoy por hoy
26 nov 2022 - 05:00 AM