En estas fiestas, además de los honores que le rinden escuelas y colegios a la patria, muchos políticos las han aprovechado para elevar su perfil público. Es decir, que ahora el electorado los vea y se acuerde de ellos. No se trata de ser visible por una labor bien hecha, sino dándose hipócritas baños de pueblo que en nada contribuyen a mejorar la calidad de vida de sus electores. Esta visibilidad se produce gracias a que, por ser funcionarios, cuentan con esta ventaja sobre los que aspiran al mismo cargo, pero que carecen de esa prerrogativa. Es evidente que hay que hacer cambios para igualar los escenarios de los candidatos que buscan la reelección y los que pretenden el cargo por primera vez. La Fiscalía Electoral y el Tribunal Electoral tienen un rol que jugar, pues las fiestas patrias o cualquier festividad que conlleve gastos de fondos públicos, no debería ser usada para fines electorales, salvo que la oportunidad sea para todos. La materia debe ser regulada, a fin de beneficiar a todos o a ninguno.
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Hoy por Hoy
28 nov 2022 - 05:03 AM