El alcalde de la ciudad capital adopta una actitud déspota cada vez que es abordado sobre el tema de los gastos incurridos en la decoración y el desfile navideño que organizó su administración. Han sido casi $6 millones de fondos de la comuna por los que no quiere responder, a pesar de que hay dudas razonables sobre el alto costo de estas actividades. Incluso, el alcalde anterior cuestionó la desorbitante cantidad de dinero supuestamente destinada a la celebración de la Navidad. Pero, al margen de las pueriles y trasnochadas pataletas del funcionario, el asunto aquí se reduce a hacer una investigación –luego de la denuncia que creyó que nadie presentaría sobre estos gastos– para aclarar cómo se gastó cada centavo. Y es que el alcalde no hace otra cosa que proponer disparates e insensateces, que pretende que se concreten contra toda lógica, incluso burlando la ley. Los ciudadanos de este distrito exigimos que todo sea auditado y así saber si se cumplieron los objetivos de los contratos, si lo que se pagó fue lo justo y si todo fue a parar a donde debía llegar. Es lo menos que nos deben las autoridades, ya que el alcalde cree que no tiene que rendirle cuentas a nadie. Y en eso se equivoca, como siempre.
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Hoy por Hoy
14 dic 2022 - 05:03 AM