Como si se tratara de un exótico regalo de Navidad, el presidente de la República sancionó un proyecto de ley que causará más daño que bien y que, en resumidas cuentas, abre las puertas a más corrupción que la que ahora sufrimos. En el acto para sancionar la nueva ley estuvo presente el contralor, un funcionario que ha demostrado ser menos que cero en el cargo; con él estaban otros diputados que solo han empeorado la institucionalidad del Estado panameño. De acuerdo con excontralores recientes, esta ley le ha dado muerte a la Contraloría, ya que la profundidad de lo aprobado probablemente sea el más duro golpe que haya sufrido no solo la institución, sino el Estado. Tan aberrante es el proyecto de ley, que magistrados del Tribunal de Cuentas se apersonaron a la Asamblea para oponerse, pero nadie les hizo caso. Y el presidente le dio el espaldarazo, cuando ha debido vetarlo, pues a juicio de abogados de la localidad, lo aprobado es inconstitucional. No hay duda de que el partido en el poder está obsesionado con la absoluta destrucción de lo poco que nos queda de institucionalidad.
Exclusivo
Hoy por hoy
24 dic 2022 - 05:03 AM