La institucionalidad será puesta a prueba durante el año preelectoral que empieza hoy. Será un año en el que los políticos continuarán –ahora con mayor ahínco– su permanente campaña electoral, que no pocos pagan con fondos públicos, tal como ha ocurrido en estas fiestas de fin de año, haciendo uso del dinero de los contribuyentes para regalar toda clase de insumos a dos manos. La Fiscalía Electoral tiene una gran obligación, que, en realidad, nunca ha dejado de tener: evitar las descaradas campañas proselitistas con plata del Estado. Por otro lado, el respeto a la institucionalidad también estará a prueba por parte del presidente de la República, que -a un año de salir del Palacio de las Garzas- cortará las cintas de inauguración de las obras de su gobierno. Veremos si, como tantos otros lo hará de la mano de los políticos afines a su partido que buscan reelegirse y cuya presencia en dichos actos sugiere que aportaron el dinero y construyeron las obras. Es así como el Ejecutivo permite y promueve el oportunismo en la campaña electoral. Si el Gobierno y la Fiscalía Electoral son incapaces de velar por la institucionalidad, los ciudadanos tendremos que hacerlo. Y hay formas directas de lograrlo: votando por las personas correctas.
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Hoy por Hoy
01 ene 2023 - 05:03 AM