El fracaso de esta administración para promover el turismo una vez terminada la pandemia es alucinante. Hasta había un “gabinete turístico” que nos preguntamos qué hizo durante los meses de confinamiento y encierro, pues no fueron capaces de elaborar un plan para reactivar el sector ahora que ha pasado lo peor de la pandemia respiratoria. No hay coordinación ni estrategias; nada se ha logrado por la iniciativa gubernamental, salvo por la inercia. A la fecha, la ocupación hotelera no supera el 60%. No son esas leoninas leyes de incentivos fiscales las que pondrán en marcha el turismo. Se necesita imaginación, creatividad y una buena dosis de voluntad para hacer las cosas. Tenemos 5 mil habitaciones de hotel cerradas y esa inversión parece importarle poco al Gobierno, que permanece con los brazos cruzados mientras esta industria pierde competitividad. Panamá necesita aumentar el flujo de turistas, pues es una importante forma de recuperar la economía, pero la incompetencia es tal que todo indica que este año tampoco se recuperaran los niveles prepandemia. Ya hemos visto cerrar prestigiosos hoteles, porque, sencillamente, este problema –en época preelectoral– es insignificante para políticos y funcionarios de turno. Total, los turistas no votan.
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07 ene 2023 - 05:04 AM