Los políticos, en su afán de acallar las opiniones de los ciudadanos, caen en lo más profundo de la ridiculez. Los diputados, por ejemplo, proponen adicionar un párrafo a la ley sobre el derecho a réplica que ordenaría que “el derecho a réplica se extienda a las cuentas que mantengan en internet las personas naturales y jurídicas, y las publicaciones digitales y en las redes sociales”. ¿Acaso van a obligar a un turista de Canadá a publicar una réplica del director de la Policía si él emite una opinión contra el funcionario? ¿O tratarán de que la Embajadora de EU en Panamá publique una réplica si dice que el Gobierno de Panamá debería hacer más esfuerzos para que se respete la libertad de expresión en el país? En otras palabras, ¿a quién le van a exigir que cumpla la réplica? Esta propuesta es de una ridiculez sin par. Y lo que busca es amedrentar, amenazar a los ciudadanos que emiten sus opiniones en las redes sociales. Es meterse directamente con la libertad de expresión, ya que los que reclaman una réplica pueden hacerlo respondiendo directamente a los comentarios del que los hace, tal como ocurre actualmente. Este proyecto de ley solo es un reflejo de la más vergonzosa y absoluta ignorancia y del mal uso del poder que ostentan gracias a sus electores.
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Hoy por Hoy
13 ene 2023 - 05:03 AM