Ha llegado la hora de inaugurar obras estatales que, aunque no son muchas, los políticos que militan en los partidos de gobierno, incluso, funcionarios en servicio activo con aspiraciones de un cargo de elección popular, buscan tener protagonismo en estos actos, con evidentes fines electoreros. Es la manera que tienen de hacer propaganda con obras del Estado, y así ahorrarse costos o sacarle provecho político a las inversiones del Estado. Ese cinismo lo permite el Gobierno, a sabiendas de sus ulteriores objetivos; también, la Fiscalía Electoral, de la que solo falta decir que su sede se ha trasladado a alguna playa del país, donde sus funcionarios vacacionan; y por último, los ciudadanos mostramos total indiferencia a la estafa que supone convertir la inauguración de una obra del Estado en un acto electorero. Los ciudadanos no le damos importancia a esto, pero hay que considerar, que, haciéndose pasar por gestores de obras, hay gente que lo cree, perjudicando la sana competencia que debe haber entre candidatos y poniendo en desventaja a otros que aspiran a llegar a esos cargos. Con nuestro desdén y el de la autoridad electoral, así como la parcialidad del gobierno, fomentamos la competencia electoral desleal.
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29 ene 2023 - 05:03 AM