Si bien el PRD corrigió su decisión sobre el número de candidaturas a puestos de elección popular que serán reservadas, lo cierto es que, en el caso de las postulaciones a diputado, aún sigue manteniendo el máximo permitido por la ley –40%–. Eso significa que esas 28 curules no son susceptibles a elección, sino que serán asignadas de a dedo, el dedo de miembros de una cúpula poco confiable, con ínfulas de autócratas y oportunistas. Si esta dirigencia atenta contra la democracia de su partido, ¿qué podemos esperar de cómo manejarán la democracia del país? La elección de sus candidatos es un ejercicio que busca que haya no solo oportunidad para todos los que aspiran a un cargo, sino que las bases validen la democracia interna. Pero esta dirigencia –cuyas cabezas son diputados, precisamente– pretenden enquistarse, cual tumor maligno, para luego hacer metástasis, corrompiendo la institucionalidad de ese colectivo político. Su desprecio por las bases es evidente y si la militancia del PRD permite que le arrebaten su derecho a elegir a su propia oferta electoral, entonces que se vayan acostumbrado a seguir perdiendo cada vez más sus derechos como adherentes.
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Hoy por Hoy
02 feb 2023 - 05:03 AM