El expresidente Ricardo Martinelli se ha unido al grupito de exfuncionarios que pretende acallar medios de comunicación mediante el secuestro de bienes y cuentas bancarias. Ayer quiso hacerlo con comunicadores del portal digital de información Foco, mientras que en uno de sus periódicos hizo saber de una amenaza –nada velada– contra este medio de comunicación, ufanándose de que las demandas civiles que tiene en curso y otras más que vienen elevarán sus reclamos a $50 millones. Este aspirante a volver a dirigir este Panamá –señalado recientemente por Estados Unidos por sus “significativos” actos de corrupción– nos muestra el talante de lo que sería su imaginario gobierno: perseguir a ciudadanos, periodistas, medios de comunicación y cualquiera que se le resista, porque no tolera que nadie se entere de sus andanzas judiciales en Panamá y el exterior. Esas son sus pretensiones y parece que en los tribunales nadie se atreve a poner fin a estos atropellos contra las libertades de prensa, de expresión y de información. Es por eso que, como viene ocurriendo, la justicia llega desde fuera, porque la local es como si estuviese en una burbuja. Da pena admitirlo, pero a veces este país produce vergüenza.
Exclusivo
Hoy por hoy
09 feb 2023 - 05:04 AM