El director de la Caja de Seguro Social (CSS) se ha negado a dar información sobre la correspondencia que recibe la institución de parte de los diputados, como si esta entidad le perteneciera al Gobierno, desconociendo que le pertenece a los asegurados. No es nuevo; directores de la CSS siempre se han comportado de igual forma, como si la Caja fuera un botín de elecciones, pues lo primero que hacen los diputados una vez toman posesión es enviar cartas al director de la institución solicitando el nombramiento de personas cercanas a ellos o a los que les ayudaron durante la campaña electoral. Si el Gobierno quiere ocultar información por razones vergonzosas, el director de la CSS no debería darse ese lujo, considerando que ni él ni el Gobierno son los dueños de la CSS. Su decisión de no proporcionar información es un acto de atrevimiento con los asegurados. Su deber no es con los diputados, que creen que la CSS es una agencia de empleo, sino con quienes pagamos su salario, porque él está al servicio de los asegurados y no al revés. ¿Acaso este señor hay que recordarle para quién trabaja? Si sigue la tradición de hacer todo lo que le piden los diputados, tenemos el derecho a saberlo y él a obligación de denunciarlo.
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Hoy por Hoy
27 feb 2023 - 05:04 AM