La ley de titulación de tierras nacionales, que tiene como ejecutora a la Anati, necesita con urgencia una reforma profunda, a fin de evitar el conflicto de interés, el tráfico de influencias y el robo descarado del patrimonio de la Nación. Sobran ejemplos de “compra” de tierras nacionales, en cuya lista hay ministros, diputados y otros funcionarios que se aprovechan de su cargo para titular grandes extensiones de tierra por míseros centavos. Este gobierno no llega a acuerdos con la empresa minera de Donoso, porque dice estar defendiendo los intereses del Estado, pero, por otro lado, regala costosos y privilegiados terrenos a sus políticos. Y eso pasa en todos los gobiernos, no solo en este. Es así como el diputado Raúl Pineda ha logrado obtener más hectáreas en Colón, en zonas de playa y bosque de gran potencial turístico, pagando centavos al Estado. ¿Eso es cuidar los intereses de la Nación? Todo es una gran hipocresía, como lo es el eslogan del diputado: “Soy como tú”, refiriéndose a los electores de su circuito, que a duras penas salen adelante, mientras él acapara tierras, viaja en avión privado, compra lujosos inmuebles y lleva el estilo de vida de un maharajá. Sin duda, no somos como él.
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Hoy por Hoy
02 mar 2023 - 05:03 AM