El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre el matrimonio igualitario en Panamá ignora deliberadamente pronunciamientos emitidos por organismos internacionales de derechos humanos de los que Panamá es parte y que ven en las uniones civiles de parejas del mismo sexo el reconocimiento de un derecho humano. Pero lo grave es que la Corte, con su decisión, nos pone en la lista de países con legislaciones retrógradas frente al vanguardismo de muchos otros, que ya han reconocido que las parejas homosexuales tienen los mismos derechos que las heterosexuales. Seguramente este caso escalará hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que ya se pronunció en 2017 sobre este tema, sugiriendo cuál será su decisión en caso de que un país miembro sea demandado por no reconocer los derechos de las parejas del mismo sexo. Lo que ha hecho la Corte es retrasar la decisión de derogar las leyes que evitan el reconocimiento de estos derechos, pues, como se dijo, ya hay un pronunciamiento regional que debería ser vinculante para Panamá, quiera o no. Se supone que nuestra Corte tendría entre sus miembros a personas y profesionales progresistas. Pues no, y ha sido una gran decepción.
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Hoy por Hoy
03 mar 2023 - 05:03 AM