El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se ha puesto creativo. Ante la falta de imaginación y voluntad para disminuir y contener el creciente gasto público, ideó una forma para incumplir con el monto máximo del déficit fiscal (4%) que ordena la ley: ha logrado diferir –para los años del 2024 al 2026– el pago de $364 millones en intereses de deuda que corresponden al 2022. De esta forma, evitó sobrepasar el límite del déficit, que para febrero de 2022 ascendía a más de $3 mil millones, es decir, casi el 4% del producto interno bruto (PIB). La operación financiera, de acuerdo con especialistas de las calificadoras de riesgo, es solo un alivio pasajero, pues de todos modos habrá que pagar esos intereses, que, además, se sumarán a los que corresponde cancelar en 2024, 2025 y 2026. En palabras sencillas, habrá pan para hoy, pero hambre para mañana. La maniobra se suma a otras más que ha hecho el MEF para aparentar una economía robusta y así reducir –en papel– el déficit fiscal. Una compleja arquitectura –o un inútil ardid– para gastar y endeudarnos más y más. La irresponsabilidad y la codicia de este gobierno debería darnos temor.
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13 mar 2023 - 05:03 AM