¿Cómo se pueden perder miles de dosis de una de las drogas más controladas del país –fentanilo– sin que el director de la Caja de Seguro Social (CSS) haya tenido el menor interés de informar de ello a su junta directiva? Eso equivale a que de la armería de la Policía Nacional se lleven 10 mil armas y que el director de la Policía le oculte esa situación, por cinco meses, al ministro de Seguridad. La irresponsabilidad del director de la CSS es imperdonable; incluso, dado su silencio, debería ser también investigado por el hurto del fentanilo, ya que durante meses ocultó este hecho, no solo al país, sino a sus jefes inmediatos. Y si no renuncia voluntariamente, este señor debe ser destituido de su cargo por su negligencia y falta de transparencia. Pero el presidente de la República ha decidido mirar hacia otro lado, ignorando el hecho de que el director es responsable en buena medida de todo lo malo que está ocurriendo en esta institución, pues él es responsable solidario de lo que hagan los empleados de una entidad que él dirige. Y si el presidente no lo destituye, luego que no se queje de que le facturen a su gestión esta intolerable negligencia, pues su decisión –con o sin intención– tiene como consecuencia la protección de un funcionario incapaz y sin un solo gramo de vergüenza.
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Hoy por Hoy
22 mar 2023 - 05:02 AM