Estos son días de reflexión, algo que no hacen ni gobernantes ni gobernados. Estos últimos somos lo que debemos decidir, a la luz de lo bien que estemos informados, quiénes serán los que estarán al frente del país. Los electores deberíamos aprovechar estos días para reflexionar sobre el perfil de quienes queremos que gobiernen, tomando en consideración que un cargo público entraña sacrificios, servicio al prójimo y no al revés, como es la regla en este momento. En cuanto a los gobernantes, la Semana Santa también debería ser época de reflexión, de corregir rumbos y renovar compromisos con los ciudadanos a quienes prometieron servir. Pero lo que vemos es todo lo contrario: hombres que utilizan la política para su propio bienestar, olvidando por completo su rol en la sociedad y en el gobierno. Es bien conocido que muchos políticos que deberían estar en la cárcel por sus delitos de cuello blanco utilizan la fe con fines aviesos o en su propio provecho. Su hipocresía es manifiesta, pues aunque prometen el cielo, nos conducen a un infierno. ¿En dónde ha quedado la vocación de servir? Ojalá la espiritualidad que acompaña estos días sirva para corregir y no para seguir avasallando ni lavándose las manos de sus responsabilidades.
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Hoy por Hoy
07 abr 2023 - 05:03 AM