El próximo lunes debería iniciarse el juicio del caso New Business, que tiene que ver con la compra de medios de comunicación social por parte de un expresidente y su camarilla de socios, algunos contratistas del Estado, presuntamente con fondos públicos. Como siempre, el principal acusado ha recurrido a sus ya harto conocidas tácticas dilatorias con temas que ya han sido objeto de decisiones judiciales (en ningún caso se le ha dado la razón), como el fuero penal electoral o el principio de especialidad. Incluso, ha pedido que se llame como testigos a personas fallecidas. Este individuo, siempre que las decisiones judiciales no son de su agrado, asegura que es un perseguido político. Caso contrario, entonces ahí sí aplaude la justicia y habla bellezas de jueces y magistrados. Su discurso es descaradamente oportunista y busca socavar la imagen del Judicial, a fin de que la duda acose a la población respecto a sus casos. Pero mientras este sujeto mina la credibilidad de sus juzgadores, avanzan los casos en su contra en otros países, aunque poco le importa, pues no tienen alcance en Panamá. Al menos los electores sabremos hasta dónde llegó su codicia, la de su de familia y allegados.
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Hoy por Hoy
14 abr 2023 - 05:03 AM