A raíz de nuevos acuerdos de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP), un banco ha reformado su pacto social a fin de cumplir los nuevos lineamientos de integridad y salvaguarda ordenados por el regulador. Ahora se exige que los bancos se aseguren de que sus accionistas, miembros de su junta directiva, alta gerencia y su personal clave “cuenten en todo momento con reconocida idoneidad, reputación, solvencia moral y económica”. En consecuencia, hay un banco que decidió redimir las acciones de uno de sus principales grupos accionarios, el que conforma la familia de un expresidente de la República, dado que no se ajusta al nuevo perfil. Este es un importante primer paso para establecer gobiernos corporativos más efectivos y para que los bancos mejoren su imagen y credibilidad. Lo que ha hecho la SBP es imponer normas para procurar sanear el sistema financiero, pues no debemos olvidar que este expresidente fue designado corrupto por el Gobierno de Estados Unidos y pronto será enjuiciado en dos procesos por presunto lavado de activos, sin contar los señalamientos de corrupción en otros países. El daño reputacional que sufren los bancos por tener a sujetos así como directivos o accionistas debería ampliarse a los clientes, pues pueden causar un daño similar.
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15 abr 2023 - 05:03 AM