Los electores estamos en presencia de una lucha encarnizada dentro de las filas del PRD. Ciudadanos disgustados por lo que venimos viendo desde que asumió el actual gobierno: una imperdonable negligencia e incompetencia; corrupción como pocas veces hemos padecido; anulación completa de instituciones de control, como el Ministerio Público, la Contraloría, etc.; juega vivo; tráfico de influencias, y una impunidad descontrolada y asfixiante. En fin, estamos ante un gobierno fracasado, algunos de cuyos líderes se pelean –de la peor manera– la postulación presidencial para seguir en lo mismo. En paralelo, los ciudadanos debemos estar atentos con el uso de los subsidios estatales –que este año suman más de $2 mil 300 millones– porque de antemano sabemos cómo se usan estos fondos en época de campaña electoral y cómo el chantaje y la intimidación se impone en esta campaña. Es decir, estamos viviendo –desde ya– campañas sucias, mientras los ciudadanos vemos a estos sujetos por igual, sin diferencias: solo una manada de políticos sin escrúpulos ni moral recriminándose. Lo que hacen es lo que son. Y ninguno es mejor que el otro. En todo caso, cada uno de ellos es peor que el otro.
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Hoy por Hoy
17 abr 2023 - 05:05 AM