La sanción que la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la información (Antai) impuso a este medio por publicar una fotografía del diputado Benicio Robinson (PRD) e información pública proporcionada por la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre sobre sus cupos de taxis es la peor de las aberraciones de una entidad que vela por la información pública. Esta sanción desdice todo lo que debe hacer la Antai, convirtiéndose en un instrumento más de persecución y manchando el buen nombre que pudo haber tenido en el pasado. La sanción es absurda, pero también revela el control bajo el cual está la institución. Esta decisión deja en evidencia que la Antai ha dejado de ser una institución respetable, y se ha convertido en la antítesis de lo que debería ser, sin contar que es la alegre cómplice del oscurantismo de esta Administración y la sanción representa el colofón de una escalada de decisiones que han ido contra el libre acceso a la información. Su actual directora es ahora miembro, por derecho propio y con todos los honores, de la infame galería de funcionarios que han pisoteado en los últimos años la libertad de información y la transparencia. Y como tal, será recordada.
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Hoy por Hoy
25 abr 2023 - 05:03 AM
