Laurentino Cortizo es, por lejos, el presidente más irresponsable de las últimas décadas. Su gobierno le ha dado la espalda a muchos de los problemas del país, incluidos, por ejemplo, la Caja de Seguro Social o la economía –que, aunque con signos de progreso–, sigue lejos de lo que fue en años anteriores.
Ello significa que sigue faltando dinero para cubrir gastos del Gobierno que, irónicamente, aumentan cada mes, y ese faltante es cubierto con deuda. Un gasto que aumenta todos los meses es la planilla estatal, que en los primeros tres meses de este año crece a un ritmo de cinco mil nuevos funcionarios en promedio, de los cuales la Asamblea Nacional figura entre los mayores contratantes, a pesar de que no hay nada, absolutamente nada, que indique que hay más trabajo, aunque sí más latrocinio y clientelismo.
Para colmo de males, el Gobierno no puede dar una cifra consolidada de empleados públicos, pues ya que el número de funcionarios oscila entre unos 150 mil, pasando por 250 mil, hasta alcanzar los casi 365 mil empleados, es una gran incógnita cuánto se paga en salarios, aunque, oficialmente, el monto mensual es de casi $400 millones … y aumentando.