El orgullo de ser tener un trabajo digno no es algo que se toma a la ligera, en especial cuando no hay cómo ganarse la vida o cuando los salarios, en vez de subir, bajan. El Día del Trabajo, que hoy se celebra, debería ser de reflexión para nuestros gobernantes, pues muy poco han hecho para que la empresa privada se recupere de las consecuencias económicas de la pandemia, luego de las medidas sanitarias ordenadas por el Gobierno, que incluyó el cierre total de incontables negocios durante meses. Muchas empresas –especialmente micro, pequeñas y medianas– han tenido que cerrar, con el consecuente despido de empleados, muchos de los cuales aún permanecen sin empleo. Así es que muchos hoy no tienen qué celebrar. La falta de creatividad de nuestros gobernantes tiene a muchos panameños en las calles, ganándose la vida cómo pueden, y la informalidad invade cada día más el poco empleo que algunos generan u otros consiguen. Las cifras del desempleo aún se mantienen dramáticas y la economía, aunque recuperándose, aún tiene arrastres provocados por la pandemia. Entonces, ¿cuándo será que el Gobierno pueda ayudar, en vez de comportarse como un voraz depredador de recursos públicos?
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Hoy por Hoy
01 may 2023 - 05:06 AM