“Los periodistas panameños críticos con las políticas gubernamentales y los que cubren los casos de corrupción, especialmente los escándalos financieros internacionales, están en el punto de mira de la justicia. La autocensura ha crecido, como lo han hecho los contratos de publicidad que el gobierno asigna a los medios digitales, lo que limita su independencia”. Así describe Reporteros Sin Fronteras, en su informe de este año, la situación del ejercicio del periodismo en Panamá. Las amenazas contra periodistas son de índole económica y judicial, pues medios y reporteros se exponen al secuestro de su patrimonio y a procesos por difamación. Evidentemente, ello hace que, en primer lugar, la libertad de prensa sea ahora una quimera y, en segundo lugar, que los ciudadanos no puedan acceder a información pública, en especial, sobre concesiones estatales, gastos de planilla, inversiones y subsidios; presupuestos de gobiernos locales, etc. El Gobierno ha impuesto el silencio a cada solicitud de información con potencial de escándalo, y ello ha encontrado eco en la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información. El retroceso en materia de derechos humanos es peor cada día. Nos encaminamos a ser un Estado fallido.
Exclusivo
Hoy por Hoy
09 may 2023 - 05:03 AM