Panamá es un país de altos contrastes. Sor Lourdes Reiss, la directora del Hogar San José de Malambo, hizo maravillas con cada escaso dólar que recibió para esta institución que le cambió la vida y rescató a cientos de niños. Fue una persona comprometida con su causa, a la que le dedicó 60 años de su vida. Su muerte es una indudable pérdida para la niñez vulnerable y en situación de riesgo, pero también para el país, pues su ejemplo trascendió las paredes de Malambo. El otro lado de la moneda son nuestros políticos, quienes reciben una millonada –y no los pocos dólares que estiraba sor Lourdes– y no vemos cambios ni problemas resueltos; de hecho, las cosas han empeorado en los últimos años. Son como una especie de rey Midas, pero a la inversa. Solo con el dinero que los diputados reciben o toman del Estado hay para resolver problemas y necesidades de larga data. Pero, ciertamente, ellos no son los únicos. Funcionarios medios y altos del Ejecutivo están en lo mismo, con grandes negociados, frente a las narices del presidente de la República, quien –voluntaria o involuntariamente– está desconectado de la realidad o arrinconado en su taburete. Qué diferente sería este país con más personas con la vocación de servicio y la integridad de sor Lourdes. Descanse en paz.
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Hoy por Hoy
12 may 2023 - 05:00 AM