Las primarias del gobernante PRD son la expresión más clara de que los partidos políticos necesitan con suma urgencia cambios profundos que deben llegar a sus mismos cimientos. La oferta electoral del PRD es patética; pone a su membresía a elegir entre lo malo y lo menos malo; entre la corrupción y la incompetencia; entre el engaño y la hipocresía. Este domingo, el PRD no celebrará una fiesta democrática, sino una feria clientelista, que no han podido disimular. Y, a decir verdad, los males del PRD son los mismos que sufren otros partidos políticos que, agazapados y en silencio, acechan para su propio provecho las sillas que quedarán vacías tras el gran banquete que se ha dado este gobierno con los fondos públicos. Lo vimos el pasado fin de semana y lo volveremos a ver ahora. Y si la democracia panameña está dando tumbos a punto de ser calificada de fallida, es por nuestra culpa, por la militancia de los partidos políticos, que, bajo presión o por decisión propia, eligen a dirigentes que, en pago, le arrojan las migajas del banquete. Panamá se queda sin héroes; se queda con lo peor que ha parido la política.
Exclusivo
Hoy por hoy
11 jun 2023 - 05:02 AM