La elección del abanderado presidencial del PRD ha fraccionado la membresía del mayor partido del país. Uno de los elementos que ha contribuido a esta división ha sido la distribución –en tiempo de elecciones internas– de decenas de millones de dólares de la “descentralización paralela”, con lo cual, algunos precandidatos inclinaron la balanza a su favor en estas internas, gracias a la generosidad del Ejecutivo, que ha torcido las reglas para conseguir que los ungidos reciban dinero del Estado para sus inconfesables fines. El presidente de la República intenta mantenerse al margen de la masiva y multimillonaria asignación de fondos, pero es el Ejecutivo el que da la asignación, decide cuánto y a quiénes, todo de manera discrecional. Las manifestaciones de descontento por torcer las reglas del financiamiento electoral tienen a muchos descontentos y a muchos más desilusionados al ver que no hay dinero para cubrir necesidades apremiantes, pero sí para el clientelismo y la politiquería más rancia. La “descentralización paralela” tiene consecuencias para el próximo torneo electoral, por lo que cabe preguntarse si esto no es una forma de fraude. ¿Qué habría pasado si ese dinero no hubiese estado en medio de estas elecciones?
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Hoy por Hoy
13 jun 2023 - 05:03 AM