Dos altos personeros del gobierno Martinelli (2009-2014) fueron condenados por la justicia penal a cumplir 10 años de prisión, al ser hallados responsables de la pérdida de equipos de espionaje. Esta condena es reveladora, no solo por el hurto del equipo, sino porque si estos exfuncionarios no tienen la pinchadora en su poder, es fácil deducir quién sí la tuvo (o todavía la tiene). Pero, como ya sabemos, al autor intelectual le importa muy poco la suerte de sus propios hijos, muchos menos la de aquellos cómplices que no son “familia inmediata”. Así que serán sus antiguos subordinados los que pagarán por el delito. Y si todavía hay alguna duda sobre quién es el responsable de todo este drama, solo hay que recordar quién dirigía el Consejo de Seguridad, recibía los informes de seguimiento, decidía los “objetivos”, divulgaba en sus medios o en internet la información ilegalmente obtenida o se jactaba públicamente de tener el “dossier” de todo Panamá. Ese no ha pagado ni por el espionaje ni por el hurto. Y ese equipo no costó unos reales: fueron millones para obtener el software y ampliar las capacidades del equipo. Pero, como ya se dijo, pagarán las sardinas, mientras el tiburón ríe.
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Hoy por Hoy
04 jul 2023 - 05:03 AM