Este lunes, debía comenzar el juicio del caso Blue Apple, en el que los acusados estrella son los convictos hijos del expresidente designado “corrupto” por el Gobierno de Estados Unidos. Ahora habrá que esperar hasta agosto para ver a los 27 imputados encarar cargos que van desde presunta corrupción de servidores públicos y asociación ilícita para delinquir hasta lavado de activos. Blue Apple escondió las coimas que recibían funcionarios, confesadas por los propios actores: los contratistas del Estado. Fueron millones sustraídos de las arcas del Tesoro Nacional para enriquecer a unos cuantos que ahora deben rendir cuentas. Altos cargos del gobierno comprendido entre 2009 y 2014 han tenido que enfrentar juicios por corrupción como nunca antes y nunca ha habido tantas condenas por esa razón, quizá con excepción de los gobiernos militares. Aun así, pese a haberse probado la actitud delincuencial con la que estos sujetos llegaron al poder, hay gente pensando que ellos son la mejor opción para gobernar este país. Tal parece que nuestra sociedad sufre el síndrome de Estocolmo, brindando fidelidad a una mafia que solo pretende zafarse de sus líos legales para volver a sus andadas con abierta impunidad.
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08 jul 2023 - 05:02 AM