Lo criticaron y lo eliminaron. El programa “Crisol de Razas”, prorrogado por el gobierno pasado y creado por el anterior, ha sido revivido por esta administración, aunque sin ese nombre, pero dirigido a los mismos extranjeros con estadía irregular en Panamá. Fue poco después de haberse cumplido el primer mes de gobierno –en 2019– que la directora de Migración anunció al país que “se ha tomado la decisión de proceder con su derogación [de Crisol de Razas]. No va a haber más proceso de regularización extraordinaria”, prometió. No se trata de un acto humanitario: la resurrección del programa supone un costo alto para muchos extranjeros, gastos bancarios y migratorios, dineros que irán a parar en su mayoría (70%, para ser exactos) al Ministerio de la Presidencia, algo que resulta extraño, por decir lo menos, dado que se supone que esta cartera administra un presupuesto, no ejecuta. ¿Qué debemos pensar de todo esto? ¿Para qué revivir el programa que tanto criticaron? ¿Por qué el dinero que se obtiene debe ir a la Presidencia? Todo esto nos dice que no hay planificación ni estudios. Todo lo que hacen claramente responde a la improvisación y al afán de buscar plata incluso donde no hay.
Exclusivo
Hoy por hoy
16 jul 2023 - 05:05 AM