Los representantes de corregimiento no cejan en su intento para que el Estado les patrocine un estilo de vida propio de un empresario, cuando no han demostrado ser otra cosa que unos parias al servicio de la voracidad de unos cuantos diputados que los manipulan como títeres para, a su vez, manejar la plata de la descentralización oficial y la paralela. Insisten en recibir no solo un aumento que equivale al $50% de su actual salario, sino que también quieren “gastos de representación”, como si ellos representaran a alguien que no sea a ellos mismos. Si no pueden vivir con el salario de un servidor público de esta jerarquía, bien pueden ir al sector privado, a ver si alguna empresa les paga por ejercer con tanta vagancia e ignorancia. Ya está bueno de la sinvergüenzura. La gran mayoría de estos representantes ha probado ser una pesada carga para el Estado y para el pueblo, porque ni solucionan ni dejan que nadie más lo haga. Ya ha quedado demostrado que el país no los necesita y menos con los ingresos que reclaman. La vida de un servidor público no es el de un magnate. El día que lo entiendan, nos libraremos de ellos.
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29 jul 2023 - 05:04 AM