Lo que antes fue una promesa, ¿ahora es una condición? El año pasado, el presidente de la República anunció al país cómo se repartirían los ingresos –que aún no tenía– que percibiría el Gobierno, producto de la suscripción de un nuevo contrato –que aún sigue sin firmar– con la empresa minera de cobre. Prometió que el 50% del ingreso anual sería para el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social (CSS); con el 20% se aumentarían las pensiones y jubilaciones a un mínimo de $350 y que el 25% sería para las comunidades aledañas a la mina. Pero ahora resulta que no eran promesas, sino condiciones, pues para cumplir, se alega que es necesario firmar el contrato. Esto no es más ni menos que un descarado chantaje. Se firme o no el nuevo contrato, el gobierno entrante tendrá que hacer algo con la CSS, pues lo que no puede pasar es que decenas de miles de jubilados se queden sin cobrar en 2024 –cuando se acaben las reservas del programa IVM– por la cobardía de los tres últimos gobiernos, incluso el actual, de no buscar soluciones. Tampoco se puede tolerar que las soluciones a nuestros problemas estén condicionadas a la firma de un contrato.
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13 ago 2023 - 05:04 AM