Además de lo revelador que es ver a los hijos de un expresidente buscar la inmunidad que le concede ser miembro del Parlamento Centroamericano (Parlacen), también es elocuente la división que reina en el partido gobernante, PRD. Por ejemplo, este asunto ha demostrado que hay dos grupos en el “unido” partido gobernante: una que responde al presidente del colectivo –que no ha faltado a las sesiones del Parlacen para hacer el quórum reglamentario a fin de que los hijos del expresidente puedan juramentarse– y otra que responde al vicepresidente y candidato presidencial del PRD, cuyos miembros no han asistido a las frustradas sesiones del organismo parlamentario, precisamente para evitar la juramentación de los exconvictos y confesos de conspiración para lavar dinero. La tal unidad es solo un espejismo, porque la realidad es que es un partido muy dividido, cuya dirigencia está desconectada de la justicia, al menos una de las facciones. Eso nos debe poner a pensar en las alianzas que construye el PRD. ¿Es con el partido RM? Ambos lados lo niegan, pero los hechos dicen lo contrario: al menos una de las partes está ayudando activamente al líder de RM. Y eso es tan evidente como innegable.
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Hoy por Hoy
15 ago 2023 - 05:02 AM