Las historias que han contado médicos internos y residentes de hospitales estatales son el reflejo de la indolencia, del poco importa y la escandalosa negligencia del Ministerio de Salud, que pone en riesgo la vida y salud tanto de los galenos como de sus pacientes. Sencillamente es intolerable que haya horarios de trabajo que incluyen jornadas físicamente imposibles de cumplir –porque priva de sueño y descanso al personal médico– y, al mismo tiempo, que los pacientes sufran por la impericia provocada por el cansancio. ¿Cómo es posible que haya jornadas que sobrepasen las 40 horas ininterrumpidas de trabajo? Lo irónico es que siendo médicos, y sabiendo las consecuencias de la privación del sueño, hayan sido los proponentes o los que aceptaron semejante aberración en materia laboral, que prácticamente hace legal la negligencia, porque con horarios como esos, ¿quién puede ser amable, cuidadoso o poner atención en lo que hace y dice? Esto no solo es culpa de un sistema inhumano, sino de gobiernos que solo se preocupan por construir hospitales, sin formar médicos ni especialistas suficientes para atender las necesidades de los pacientes. Es hora de hacer algo o el cansancio seguirá matando a médicos y pacientes.
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Hoy por Hoy
16 ago 2023 - 05:00 AM
