Panama Ports Company (PPC) sigue dándonos tratamiento de vasallo, dado que nadie –ni siquiera las autoridades– le dan un fin a sus continuos abusos. Cuando quería que le renovaran el contrato de concesión de los puertos, PPC montó una campaña publicitaria, cuyos anuncios estaban plagados de hipocresía y cuyo único fin era revertir la pésima imagen que –logrado su objetivo– nos vuelve a mostrar. Ni siquiera la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) ha logrado que PPC cumpla con la legislación panameña, al poner en peligro las operaciones de la naviera Mediterranean Shipping Company (MSC), que se queja de que esta portuaria quiere imponerle los servicios de empresas de su elección para recibir mantenimiento e inspección en sus contenedores refrigerados. MSC no es cualquier empresa: se trata de la naviera más grande del mundo en capacidad de carga y cliente del Canal, por lo que la actitud de PPC es inadmisible. MSC ha manifestado sentirse extorsionada por esta abusiva exigencia, pero, a pesar de las advertencias de sanción de parte de la AMP, la portuaria sigue haciendo lo que le viene en gana. Esto es lo que nos ganamos por bajar la cabeza ante la presencia de abusadores.
Hoy por hoy
03 jun 2022 - 05:15 AM