Si bien la migración irregular de personas –en especial, la de gente que se arriesga a cruzar la selva del Darién– genera problemas que deben ser atendidos por Panamá, lo cierto es que este es un problema de los países de la región y es necesario que los gobiernos tomen conciencia de que por más que este país quiera darles un trato humanitario, los recursos son finitos y, lejos de solucionarse el problema, cada año que pasa aumenta el flujo irregular de personas, lo que ha dado paso a un negocio multimillonario para grupos de coyotes que cobran miles de dólares por persona para cruzar la selva. El Gobierno se apresta a tomar decisiones sobre el flujo irregular de migrantes, y sobre la mesa está una opción dolorosa: el cierre temporal del paso para estas personas. En lo que va del año, ya han cruzado las fronteras unos 320 mil migrantes y para final de año serán miles más, por lo que los problemas se empiezan a acumular. Por ello es necesario que Panamá trate de llegar a acuerdos regionales para que la migración sea ordenada y segura. De lo contrario, todo se puede salir de control, con lo cual, vendrán medidas estrictas que perjudicarían a miles de personas.
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Hoy por Hoy
29 ago 2023 - 05:00 AM