¿Quién puede estar en contra de que los servicios de salud para los pacientes de la Caja de Seguro Social (CSS) sean de la mejor calidad? ¿O que haya que hacer las inversiones que sean necesarias para atenderlos? Nadie lo está, pero en lo que no concordamos es en la falta de visión y de planificación; ni en la improvisación. Y eso no solo atañe a este gobierno, sino a todos. La regla es improvisar, tanto así que el proyecto Ciudad de la Salud lleva doce años y va por su novena adenda al contrato, esta última vez, se trata de casi $230 millones adicionales. Y eso equivale al 40% del costo del proyecto, que originalmente se pactó en $554 millones. Con esta adenda, la Ciudad Hospitalaria pasará a costar unos $1,268.7 millones, si no aparece una décima o undécima adenda, que no dudemos que pasará, porque, en vez de velar por los mejores intereses del Estado, tenemos una pandilla de funcionarios, cuya singularidad es la incompetencia: no saben de prioridades –salvo sus bolsillos–; no saben de ahorros ni de austeridad; no saben de eficiencia; no saben escuchar; ni siquiera saben aprender. Es decir, no tienen idea de lo que hacen. Y seguramente nos los merecemos por elegir lo peor que hay en la fauna política.
Exclusivo
Hoy por Hoy
04 sep 2023 - 05:05 AM