La administración de la Caja de Seguro Social (CSS) anda manga por hombro: la realidad es ignorada y su director general vive en un mundo paralelo en el que solo hay espacio para hacer negocios con una institución que se tambalea financieramente. En vez de velar por el buen funcionamiento de la institución, son los proveedores de servicios los que le deben advertir, por ejemplo, que sus equipos informáticos están a punto del colapso, pues no han recibido el mantenimiento necesario en años, lo que pone en riesgo absoluto toda la información que se almacena en sus servidores. Es decir, si no se hacen las actualizaciones –cuyo costo no llega al medio millón de dólares– la CSS puede quedarse con sus archivos informáticos completamente vacíos, lo que generaría un caos sin precedentes en la institución. Lo irónico es que, mientras el director de la CSS ha sido un fracaso en materia administrativa, el Gobierno le presta poca atención a la CSS. En cambio, prioriza la conveniencia política cuando, por ejemplo, va a la Asamblea Nacional a pedir millones para gastar en propaganda, olvidando la enorme deuda que tiene con la CSS. Como se ve, dinero hay, el problema es dónde el Gobierno tiene sus prioridades.
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14 sep 2023 - 05:04 AM