El presidente de la República escuchó las innumerables voces que reclamaron el retiro del proyecto de ley que derogaba y reemplazaba la actual Ley de Transparencia. Hizo bien, pues el documento enviado al Legislativo era un retroceso total que desampararía a los ciudadanos en su rol de vigilantes del quehacer gubernamental. La sensatez demostrada por el gobernante al retirar el proyecto, sin duda contrasta con el rol que jugó por un lado la Unesco en todo este asunto hasta llegar a decir que Panamá había avanzado “en materia de legislación de acceso a la información con esta propuesta…”, lo cual era exactamente lo contrario y, en segundo lugar la Defensoría del Pueblo que ensordeció a toda la ciudadanía con su escandaloso silencio. La gran ganadora de toda esa lucha ha sido la sociedad panameña, cuya ciudadanía representada por diversas agrupaciones supo trabajar en conjunto para ejercer su derecho y deber de guardianes de la democracia. Enhorabuena para el presidente que escuchó y actuó en beneficio del interés público. Flores marchitas para la Unesco y para la Defensoría, cómplices del intento de socavar el derecho de exigir transparencia y rendición de cuentas de todo un país.
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Hoy por Hoy
15 sep 2023 - 05:05 AM