El lunes, este medio celebró su primera asamblea de accionistas en pandemia. Fueron momentos emotivos, ya que la camaradería entre sus dueños se había suspendido. Y si bien es cierto que el negocio, no solo en Panamá, sino en todo el mundo, ha bajado notablemente, los accionistas de La Prensa reafirmaron su compromiso con la democracia y la realidad nacional, que, aunque dista de la dictadura militar en la que nació La Prensa, los peligros que la acechan están más presentes que nunca. La ocasión también fue aprovechada por los eternos adversarios de La Prensa que vieron la oportunidad de atacar nuestra línea editorial, alegando que el periódico está destruyendo la reputación de la familia de un expresidente ¿Ignoran, acaso, lo que él ha hecho al país? Ha llenado de lodo la imagen de todos los panameños con execrables conductas que recientemente fueron objeto de una condena en Nueva York en el caso Odebrecht, del que él —en Panamá— rehúye abusando del fuero electoral. Sus defensores olvidan el fango en el que quedó convertido el país tras una de las administraciones más corruptas de la historia. Por eso, este medio seguirá luchando con todas sus fuerzas contra el latrocinio, les guste o no a ellos.
Hoy por hoy
08 jun 2022 - 04:23 AM