El circo en la Asamblea Nacional no deja de sorprender. La aplanadora del PRD dice y hace lo que le viene en gana, mientras el resto de los diputados tiene que pelear cada minuto para exponer sus puntos de vista sobre el contrato con la minera. Bravuconerías, discursos sin sentido que justifican una decisión ya tomada, inclusive antes de llegar al pleno legislativo. Hay apuro, y mucho, porque quieren salir de este espinoso tema antes de la pausa de fiestas patrias y Navidad. Y mientras el oficialismo hunde el pie en el acelerador, grupos organizados se preparan para nuevas jornadas de protestas, porque, sin importar razones, argumentos, evidencias ni opiniones, lo que buscan estos diputados es complacer intereses partidarios, que no son necesariamente los de sus votantes. Gobiernan, como ya es costumbre, a espaldas de la voluntad popular; no escuchan, salvo las voces de sus amos, que no sugieren, sino que ordenan darle al contrato ley un sí o sí. Y allí van, de frente contra un muro, ciegos de poder, borrachos de arrogancia. Una vez más someterán a este país a un nuevo estrés social, como si el de todos los días no fuera suficiente. Luego, los traidores se irán a brindar con Macallan y a disfrutar de la vida, esa que les da su condición de funcionarios, mientras nos dejan un país convulsionado. ¡Qué patéticos son!
Exclusivo
Hoy por hoy
20 oct 2023 - 05:01 AM