La tranquilidad del país está resquebrajada. Hoy, cuando deberíamos estar celebrando nuestras fiestas patrias, el país atraviesa muchos problemas que no encuentran solución con ningún gobierno. Las carencias son las mismas cada cinco años: agua, educación, seguridad, transporte, pobreza, salud, corrupción e impunidad. Nada cambia, solo los gobierno que prometen hacer algo, pero al final del periodo, vienen los que están en la fila a prometer lo mismo… y con los mismos resultados. Hasta ahora, los panameños parecíamos acostumbrados a la mentira y conformes con el statu quo. Pero el año pasado y ahora, justo ahora, la sociedad parece haber tenido un despertar. Por primera vez en décadas, hay manifestaciones de inconformidad y frustración, contenidas durante décadas. Los jóvenes –y los ciudadanos en general– ya no solo protestan en las redes sociales; ahora van a las calles donde su número crece, así como su empoderamiento. El fervor patriótico se renueva con las generaciones de jóvenes que, bandera al hombro, desfilan diariamente por las calles, sin bandas ni batuteras, pero con una visión de país que va más allá de los mezquinos proyectos de gobiernos. Quizá sea pronto para decirlo, pero este renovado fervor puede ser el antes y el después de un nuevo Panamá.
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Hoy por Hoy
04 nov 2023 - 05:07 AM